¿Qué es el amor?
Y dónde podemos encontrarlo.
Hace una semana cumplí 30 años. Y pensé que iba a ser un bajón.
Pasé los últimos 3 o 4 años de mi vida sintiendo que el tiempo se me terminaba, que mi sistema reproductivo se pudría a cada día, que si no conseguía un novio para este momento iba a entrar en la treintena como una fracasada.
Parece una joda, y es bastante patético, pero es lo que sentía. Me exponía a citas y citas con gente que ni siquiera me interesaba, lloraba con mis amigas y me quejaba con mi psicóloga. Maldecía a la era de mierda en la que vivimos, a la liquidez vincular, a la vidriera de cuerpos, a todo. Me emperraba con pibes que no tenían absolutamente nada para ofrecerme y escribía historias depresivas sobre la soledad.
Me mataba en el gimnasio y en la cocina, pensaba que tenía que ser la mujer más perfecta del país. Porque si iba a ser infeliz, por lo menos tenía que ser linda y flaca. Pensaba que mi valor era mi belleza, que si un hombre no me elegía indefectiblemente yo valía menos.
Los últimos meses de mis 29 años fueron movidos. Me pasaron cosas terribles y hermosas. Fallecieron varias personas a quienes amaba, aparecieron nuevas que me abrazaron, recibí afecto y ausencia, dolor y cariño.
Tendría lógica decir que poco a poco, pero lo cierto es que no. De un día para el otro empecé a sentirme joven. Muy joven.
Empecé a toparme con evidencias de que mi sistema reproductor tiene todavía muchos años antes de empezar a flaquear, de que tener un novio no equivale al éxito y de que el amor no viene siempre en el envase que Disney nos enseñó.
Ayer me hicieron un festejo sorpresa. Mis compañeras de canto. Una señora que podría ser mi abuela me hizo una torta -de limón, porque sabe que es la que me gusta. Otra me regaló una remera -cortita y ajustada, como las uso yo. Otra me recordó que me quiere como si fuera una más de sus hijas. Me cantaron el Feliz cumple, me abrazaron, me dijeron que todo lo que hacen por mí es una devolución del amor que yo les doy.
Mi mamá odia organizar fiestas, y por mis 30 organizó una. Mis amigos me escribieron textos enormes sobre mi importancia en sus vidas. Realmente me siento muy amada.
¿Y me pasé los últimos 3 o 4 años de mi vida ignorando todo eso, por no tener novio?
Como feminista que me considero me da vergüenza admitirlo, pero a los monstruos se los invita a pasar y se les hace un té. ¿Qué es el amor? ¿Qué es no estar sola?
Escribo esto, que me desnuda bastante, porque me consta que las personas que nos hemos sentido así -y las que aún lo sienten- somos muchísimas. El sistema nos configuró tan profundamente para sentir que no tenemos tiempo, que tenemos que apurarnos y que nada de lo que hagamos o tengamos alcanza, que no podemos frenar un cacho para mirar todo lo que sí. Aplica al trabajo, a las finanzas, a las personas, a todo.
Escribo esto para que, si te estás sintiendo así, te relajes. Sentate un segundo, respirá más lento, observá todo lo que tenés. Estoy segura de que si sacás el foco de lo que te falta, te vas a dar cuenta del inmenso amor que te rodea.

